
Replica, copia, imitación, mimesis, fake… Llámale como quieras, pero el asunto es que sí: a finales de los 60 aparecieron algunas imitaciones del gel de ducha Moussel de Legrain. Si se ve positivamente al imitación no deja de ser un honor. Un reconocimiento, porque ya se sabe: sólo se imita aquello que tiene éxito. Los creativos de los anuncios de Moussel así lo vieron y publicaron este anuncio lleno de humor en el que juegan con el asunto y avisan de que Moussel “No se vende a granel”.

Sin poner en duda sus indiscutibles propiedades higiénicas, el gel de ducha Moussel de Legrain ha seducido desde siempre primero, por su esplendida espuma; pero sobre todo, por su atractivo aroma. Un olor que para todo aquel que lo conoce es sinónimo de estar y sentirse limpio. Pues bien, a principios de los 70s salió a la venta el desodorante Legrain Odor. En spray o en stick el nuevo desodorante se vendía en fragancias que mantenían la esencia y el concepto aromático del gel que todos conocían. Siguiendo el estilo publicitario de la época, la campaña del nuevo producto era directa he iba a lo que realmente importa cuando de desodorantes se habla, esto es, estar, sentirse y parecer limpio: ‘Para uno mismo y para los demás’.